Utilizan un motor gráfico interno de Capcom optimizado para PlayStation 2. Si bien no era puntero en lo técnico frente a otros juegos de la época como God of War, MGS3 o Resident Evil 4, sí destacaba en su estilo artístico. Los modelos de los personajes, especialmente Dante y Vergil, están bien logrados. Las animaciones de combate son fluidas y estilizadas, con transiciones suaves entre ataques, lo cual es crucial para un hack and slash. Hay uso de efectos de partículas para ataques demoníacos, explosiones y transformaciones que, aunque no complejos, son efectivos y bien integrados con el ritmo del juego. Las versiones remasterizadas (PS3, PS4, PC, Switch) mejoran resolución, texturas y suavizan el frame rate, pero no rehacen modelos. En pantallas modernas puede notarse su antigüedad, pero se ve limpio y funcional.
El sound track está compuesto por Tetsuya Shibata y Kento Hasegawa. Combina metal, rock industrial y electrónica. Canciones como “Taste the Blood” son icónicas y se sincronizan bien con la intensidad del combate. Los impactos de espadas, disparos y habilidades demoníacas suenan contundentes y satisfactorios, reforzando el feedback del game play. En inglés, la actuación de Dante (Reuben Langdon) es clave para darle personalidad. Es carismático, irreverente y tiene líneas memorables. Las voces en general cumplen, aunque algunas líneas pueden sonar un poco exageradas, típico del tono anime/western de Capcom en esa época.
El frame rate En PS2 corría a 30 fps estables, lo cual ya era bastante bueno para la cantidad de enemigos en pantalla y lo fluido del sistema de combos, acompañado de una respuesta de controles Precisa, rápida y fiable. Una de las grandes fortalezas del juego. Dante se siente ágil y con total control de sus habilidades, algo vital para mantener el estilo de juego.
Devil May Cry 3 no fue una revolución tecnológica, pero está excelentemente optimizado para lo que se proponía: acción rápida, estilizada y fluida. Su rendimiento sólido, sumado al gran diseño artístico, le permitió envejecer con dignidad. La música, el ritmo, y la respuesta de controles hacen que siga siendo un referente técnico dentro de los hack and slash.